Luego de mostrarse a favor de los ideales kirchneristas y causar repudio por las polémicas declaraciones que hizo sobre el banderazo que se llevó a cabo el 12 de octubre de 2020 en la 9 de julio, Dady Brieva vivió un duro momento en su carrera: vandalizaron la marquesina de su obra El mago del tiempo en el Teatro El Picadero con pintura roja y excremento.
Dady Brieva estrenó su obra tras el duro escrache que sufrió a finales de año
A casi un mes de la vandalización de su marquesina en el teatro El Picadero, Dady Brieva estrenó su obra "El mago del tiempo".
Después de este repudiable hecho y todas las reacciones que provocó, Dady Brieva estrenó el viernes 22 de enero su obra en el teatro El Picadero.
En el monólogo, del humorista en el que este se mete en la piel de un relator para contar situaciones de las que no hay registro tendrá funciones de viernes a domingo en el Teatro El Picadero.
Días antes del estreno de El mago del tiempo, Dady Brieva estuvo como invitado en Cortá por Lozano (Telefe) y allí expresó cómo se sintió luego del escrache que recibió.
"El artista no está para que lo quieran todos. Está en un mundo injusto para cambiar cosas, para cambiar, para meter palos en el sistema, para que pasen cosas”, dijo el actor.
Y luego se refirió a la forma en la que enfrentó esta dura situación: "No se puede comer tallarines y estar flaco a la vez. Me enoja, me asusta cuando se meten con mis hijos, cuando me meten los drones y la nena me dice: ‘Papá, están esos pájaros volando, no quiero dormir más’. Sí, lógico. Me han hecho besar la lona, pero bueno. Tampoco voy a cambiar nada, yo no voy a cambiar el presupuesto del 2021, ni voy a hacer nada en CABA. Soy un artista que se expresa, como se expresan todos”.
Durante su visita a Cortá por Lozano, Dady Brieva también se refirió a cómo pasó la pandemia y reveló cómo está su intimidad con La Chipi, su pareja desde hace 15 años: "Nosotros nos despertamos con La Chipi a las 5.30 de la mañana y nos vamos al cuarto de atrás donde duerme mi mamá cuando viene a casa. No lo hacemos todos los días, tampoco da para tanto. Lo hacemos así porque esto es como el gimnasio, cuando no vas; no vas más. Al principio es magia, después hay que regar la plantita todos los días”.