Willy Crook, destacado saxofonista del rock argentino que formó parte de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció este domingo a 18 días de haber sufrido un Accidente Cerebrovascular (ACV) que lo mantuvo internado los últimos días de su vida.
Murió Willy Crook, exintegrante de lo Redonditos de Ricota
El destacado saxofonista Willy Crook falleció a los 55 años de edad a poco más de dos semanas de sufrir un ACV.
La noticia de la muerte de Crook fue confirmada por la representante del músico en sus cuentas de las redes sociales, Paula Alberti.
“Es de una inmensa tristeza hacerles saber que Willy Crook ha fallecido el día de hoy. Les haremos llegar su lugar de descanso y despedida en cuanto su señora madre supere en parte este tristísimo momento. Gracias a todos por el apoyo incondicional de tantos días. Un gran abrazo”, escribió Alberti en su cuenta de Twitter.
Willy Crook nació el 28 de agosto de 1965 en Buenos Aires. Su carrera artística comenzó en 1982 como saxofonista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, agrupación con la que colaboró en sus dos primeros discos: Gulp y Oktubre.
En el libro de Pablo Perantuono y Mariano del Mazo, Fuimos Reyes. La historia completa de Los Redonditos de Ricota, Willy Crook reflexionó sobre su paso por la banda y relató cómo fue que se separó de la agrupación.
“Me fui porque me hervía la cabeza de ideas musicales y con los Redonditos no podía llevarlas a cabo. Me consumían mucha energía. Todo era Lennon y McCartney, es decir, Beilinson y Solari. Yo había amagado irme bastante antes. Me acuerdo que me le planté a Skay (...) Presenté mi renuncia y nadie me dio bola", dijo el saxofonista en las declaraciones contenidas en el libro.
Y agregó: "Agarré mi saxo, bajé las escaleras de la casa de Soler para irme y cuando estaba en la calle me arrepentí. Me dije: ‘No me voy un carajo’. Subí, y otra vez: nadie me dio pelota. No me tomaban en serio. Tenía veintipocos años: era un pequeño imbécil. Ahora soy un gran imbécil. Después sí me fui: me bajé de la banda cuando se empezó a ganar guita en serio. Tuve ese extraño gesto artístico, que me enseñaron ellos. Igual, los quiero a los tres”.